¿Cuándo es algo más que simplemente tristeza?

La depresión tiene muchas facetas. Algunos latinos pueden sentirse desanimados, otros pueden sentirse impotentes, tristes, sin esperanza o enojados durante períodos prolongados. Otros pueden no comer. Es posible que algunos no deseen levantarse de la cama o que no puedan conservar un trabajo. Otros pueden sentirse insatisfechos todo el tiempo. Algunos también pueden tener síntomas físicos.

En español, puede llamarse “susto”, “nervios”, “mal de ojo” o “ataque de nervios”. Los síntomas de “ataque de nervios” podrían incluir gritar, llorar, temblar, chillar, dar golpes, desmayarse o tener conductas suicidas. Independientemente del nombre que reciba, ¡es importante que conozca acerca de la depresión y sepa cómo obtener ayuda para usted mismo o para un ser querido!

Cómo afecta la depresión a los latinos

La tasa de depresión de los latinos es similar a la de los blancos. Sin embargo, tendemos a no solicitar la ayuda que necesitamos. Según la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (Substance Abuse and Mental Health Services Administration, AMSHA) de los EE. UU., menos de 1 de cada 11 latinoamericanos y menos de 1 de cada 20 inmigrantes latinos consultan a un especialista en salud mental por síntomas de depresión. En un estudio nacional, se descubrió que el 24% de latinos recibieron ayuda de fuentes médicas en relación con la depresión en comparación con el 34% de blancos.

La depresión es una enfermedad médica grave que afecta el cerebro. Es más que un sentimiento de "decaimiento" o "desgano" durante algunos días. Si usted está entre los más de 20 millones de personas en los Estados Unidos que tienen depresión, los sentimientos no desaparecen. Persisten e interfieren en su vida cotidiana.

Según la Administración de Abuso de Sustancias y Salud Mental de los EE. UU., los síntomas de depresión pueden incluir:

  • Sentirse triste, ansioso o "vacío" gran parte del tiempo.
  • Tener sentimientos negativos.
  • Tener sentimientos de culpa.
  • Tener sentimientos de desvalorización, impotencia y/o desesperanza.
  • Sentir irritabilidad, intranquilidad.
  • Perder el interés o el placer en las actividades o en los pasatiempos que solía disfrutar, entre ellos, las relaciones sexuales.
  • Experimentar fatiga o tener menos energía.
  • Tener problemas para concentrarse, para recordar detalles y para tomar decisiones.
  • Tener insomnio, despertarse demasiado temprano por la mañana o dormir en exceso.
  • Comer en exceso o perder el apetito.
  • Tener pensamientos de suicidio o intentos de suicidio.
  • Tener dolores, dolores de cabeza, retortijones o problemas digestivos que no mejoran aun con tratamiento.

La depresión puede ser hereditaria y, generalmente, comienza entre los 15 y los 30 años. Es mucho más común en las mujeres. Las mujeres también pueden experimentar depresión después del nacimiento de un bebé. Algunas personas se deprimen en invierno, esto se llama “trastorno afectivo estacional”. La depresión también forma parte del trastorno bipolar.

¿Cuál es la causa de la depresión?

No existe una causa única conocida de la depresión. En cambio, puede ser causada por una combinación de factores. Se considera un trastorno del cerebro. Los exámenes de diagnóstico por imágenes del cerebro han demostrado que los cerebros de las personas que tienen depresión tienen un aspecto diferente de los cerebros de las personas que no tienen depresión. Las partes del cerebro que controlan el estado de ánimo, el pensamiento, el sueño, el apetito y el comportamiento no parecen funcionar con normalidad. Pero no se sabe cuál es la causa de estos cambios.

Algunos tipos de depresión tienden a ser hereditarios, lo que sugiere un vínculo genético. Sin embargo, la depresión también puede ocurrir en personas sin antecedentes familiares de depresión.

Además, un trauma, la pérdida de un ser querido, una relación difícil o una situación estresante pueden desencadenar depresión. Luego, la reaparición de la depresión puede ocurrir con o sin un desencadenante obvio.

¿Cómo se detecta y se trata la depresión?

La depresión, aun en los peores casos, puede tratarse. Al igual que con muchas enfermedades, cuanto antes obtenga ayuda, más eficaz será.

El primer paso es visitar a un médico. Otras enfermedades pueden causar los mismos síntomas que la depresión. Un médico puede descartarlas con un examen físico, una entrevista y pruebas de laboratorio.

Luego, el médico o un experto en salud mental pueden determinar si usted tiene depresión. Existen tratamientos eficaces para la depresión, que incluyen antidepresivos y terapia de la palabra. La mayoría de las personas obtienen un mejor resultado combinando ambos tipos de tratamiento.

¿Cómo puedo ayudar a un amigo o a un pariente que está deprimido?

Lo mejor que puede hacer por un amigo o un pariente que tiene depresión es ayudarlo a obtener ayuda. Es posible que deba programar una cita con un médico para su amigo o su pariente. También podría acompañarlo al médico. Aliéntelo a seguir con el tratamiento.

Para ayudar a un amigo o a un pariente:

  • Ofrezca apoyo emocional, comprensión, paciencia y aliento.
  • Hable con su amigo o con su pariente y escuche cuidadosamente.
  • Nunca se ría de los sentimientos de su amigo o de su pariente, sino que hágale notar la realidad y ofrezca esperanza.
  • Nunca ignore comentarios acerca del suicidio. Infórmelos a un terapeuta o a un médico.
  • Invite a su amigo o a su pariente a caminar, a salidas y a otras actividades. Insista si rechaza su invitación, pero no lo presione para que haga muchas cosas demasiado pronto.
  • Recuérdele a su amigo o a su pariente que, con tiempo y con tratamiento, se podrá levantar la depresión.

¿Cómo puedo ayudarme a mí mismo si estoy deprimido?

Si tiene depresión, es posible que se sienta cansado, impotente y sin esperanza. Puede resultar muy difícil tomar cualquier medida para ayudarse a usted mismo. Es importante darse cuenta de que estos sentimientos forman parte de la depresión. Es posible que no reflejen la realidad. A medida que comience a aprender acerca de la depresión y a obtener ayuda, los pensamientos negativos desaparecerán. Algunas ideas para ayudar a levantar su estado de ánimo:

  • Realice una actividad o ejercicio leves. Asista a eventos o haga cosas que solía disfrutar. Participe en actividades religiosas, sociales y de otro tipo.
  • Fíjese metas realistas.
  • Divida las tareas grandes en varias tareas pequeñas. Haga las tareas más importantes primero. Haga lo que pueda, a medida que pueda.
  • Trate de pasar tiempo con otras personas. Hable con un pariente o con un amigo de confianza. Trate de no aislarse. Permita que otras personas lo ayuden.
  • Tenga en cuenta que su estado de ánimo mejorará de a poco. No espere que la depresión desaparezca de repente. El sueño y el apetito pueden empezar a mejorar antes de que se levante su estado de ánimo deprimido.
  • Trate de no tomar decisiones importantes, como casarse, divorciarse o cambiar de trabajo. Hable acerca de sus decisiones con otras personas que lo conozcan bien. Ellas pueden ver su situación con mayor claridad y pueden ofrecerle un sabio consejo.
  • Recuerde que el pensamiento positivo debe reemplazar a los pensamientos negativos a medida que su depresión responda al tratamiento.

¿A dónde puedo dirigirme para obtener ayuda?

Si no está seguro de adónde dirigirse para obtener ayuda, consulte a su médico de familia. A continuación, se enumeran otras opciones que pueden ser útiles.

  • Expertos en salud mental.
  • Centros comunitarios de salud mental.
  • Hospitales y clínicas para pacientes ambulatorios.
  • Programas de salud mental en universidades o escuelas de medicina.
  • Servicios para la familia, entidades sociales u organizaciones religiosas.
  • Grupos de apoyo de pares.
  • Clínicas y centros privados.
  • Programas especiales en su trabajo.
  • Consulte la guía telefónica en la sección de "salud mental", "salud", "servicios sociales", "líneas telefónicas directas de ayuda" o "médicos" para obtener números de teléfono y direcciones.

¿Qué sucede si yo o alguien que conozco tenemos una crisis?

Si está pensando en hacerse daño, o conoce a alguien que está pensando en hacerse daño, informe al respecto a alguien que pueda ayudarlo de inmediato.

  • Llame a su médico.
  • Llame al 911 o diríjase a la sala de emergencias de un hospital para obtener ayuda de inmediato o pídales a un amigo o a un familiar que lo ayuden a hacerlo.
  • Llame a un centro gratuito de prevención del suicidio, disponible las 24 horas, para hablar con un consejero capacitado.
  • Asegúrese de no quedarse solo o de no dejar sola a la persona suicida.

Haga clic en los enlaces a continuación para obtener más información.

Fuentes

Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental; Surgeon General's Report (Informe del Director General de Sanidad) http://mentalhealth.samhsa.gov/cre/fact3.asp

Centro Nacional de Información sobre Salud Mental (National Mental Health Information Center)http://mentalhealth.samhsa.gov/publications/allpubs/ken98-0049/default.asp#cause

Esta información tiene fines educativos únicamente. No constituye asesoramiento médico. Consulte a su médico para obtener consejos acerca de los cambios que puedan afectar su salud.

Revisado por:

Richard L. Lane MD, Director Médico Gerente, KY

Lynette Cooper RN CMCN, Especialista Legal Sénior