Buena traducción = Mejor salud

A veces es difícil determinar cómo obtener la atención de la salud que necesitamos. Puede ser aún más difícil si no hablamos bien el inglés ni comprendemos la cultura estadounidense. ¡No se dé por vencido! Cuando usted está enfermo o lesionado, necesita ayuda. Pida ver a un médico, enfermero u otro proveedor de atención de la salud capacitado. Aún mejor: Visite a un médico antes de enfermarse. Luego, cuando necesite ayuda, podrá llamar a alguien que ya lo conozca.    

Rachel Spector, RN, PhD, experta en atención de la salud transcultural, sugiere algunas maneras de ayudarlo a tranquilizarse y a hacer que sus visitas al médico sean positivas.    

  • Elija un médico que hable su idioma si usted no habla ni comprende el inglés. Cuando programe su cita, pregunte si el médico o alguna persona del consultorio hablan su idioma. Si no es así, puede pedirle al personal que encuentre un traductor capacitado en atención de la salud.
  • Evite usar a su familia o amigos para que traduzcan. La familia o los amigos, especialmente los niños, no están capacitados para traducir los términos médicos. Podrían omitir algo importante que diga su médico. También es posible que no le digan al médico todo lo que usted les pidió que dijeran. La familia y los amigos son maravillosos para el apoyo emocional, pero es mucho mejor usar un traductor capacitado.
  • Ensaye lo que quiere decirle al médico. Si un médico es nuevo para usted, practique lo que quiere decirle al médico antes de ir. Practique con alguien que haya consultado a un médico antes.
  • Escriba sus preguntas y las respuestas del médico. De esa manera, recordará los detalles de su charla.
  • No se moleste si el médico solamente se dirige o mira al traductor. Muchos médicos que fueron capacitados por estadounidenses, por lo general, solo hablan con el paciente. Si el paciente no habla el inglés, entonces el médico hablará con el traductor.
  • Intente comprender la manera en que trabajan la mayoría de los médicos estadounidenses. En los Estados Unidos, los médicos tienden a ser serios y francos. Ser directo no significa que al médico no le importe. Es solo una manera diferente de trabajar. Tenga en cuenta, además, que muchos médicos solo se concentrarán en su salud y en la parte de su cuerpo que tenga problemas. No tienden a pasar mucho tiempo hablando acerca de su familia. Si usted tiene problemas familiares que le impiden seguir el tratamiento médico, infórmeselo a su médico, para que juntos puedan buscar otras soluciones.
  • Traiga a su cita todos sus medicamentos en sus envases originales. Esto incluye todos los medicamentos recetados, los remedios tradicionales o a base de hierbas, y los medicamentos de venta libre. Esto ayuda a que su médico sepa exactamente qué medicamentos toma y en qué cantidad. Traer sus medicamentos también reduce la probabilidad de que su médico recete un fármaco que provoque un efecto negativo al mezclarlo con los medicamentos que ya está tomando.
  • Informe a su médico si también ha consultado a un sanador no médico, como una hierbera, curandera o bruja. Algunos de sus tratamientos pueden entrar en conflicto con los tratamientos y los fármacos de su médico y causarle un daño. Su médico solo desea saberlo para poder prestarle la atención adecuada. La información es privada y no se comparte.
  • Pídales a su médico o proveedor de atención de la salud que le repitan o le expliquen cualquier cosa que no entienda. Tiene derecho a hacer preguntas si necesita más respuestas. Los médicos están ocupados, pero le darán explicaciones si usted las pide. Desean asegurarse de que usted sepa cuál es su tratamiento y de que lo seguirá para poder mejorar.
  • Informe a su médico si cree que tendrá problemas para seguir el tratamiento que le indicó. Tal vez su familia siempre come determinados alimentos que no forman parte de las sugerencias dietarias del médico. Tal vez usted trabaja durante el día y no tiene tiempo para hacerse la prueba que su médico desea que se haga. Es posible que usted tenga problemas de transporte o que los costos de los medicamentos recetados sean demasiado altos. Informe a su médico acerca de sus dificultades. Juntos podrán buscar otras maneras de obtener la atención que necesita. No tenga miedo ni vergüenza.   

Usted merece una buena atención médica y un buen servicio. Las sugerencias que aparecen arriba pueden ayudarlo a aprovechar al máximo cada una de las visitas al médico.    

Fuentes

Rachel Spector, RN, PhD autora de Cultural Diversity in Health and Illness, 6th Edition, Prentice Hall, 2003 mediante una conversación telefónica con el redactor.    

Norine Dresser, autora de Multicultural Manners, 2nd edition, Wiley, 2005.

Esta información tiene fines educativos únicamente. No constituye asesoramiento médico. Consulte a su médico para obtener consejos acerca de los cambios que puedan afectar su salud.    

Revisado por: 

Richard L. Lane MD, Director Médico Gerente, KY

Lynette Cooper RN CMCN, Especialista Legal Sénior